Historia de las CivilizacionesAtlas del mundo antiguo

c. 800 – 146 a.C. · Grecia y el mar Egeo

¿Qué comían los antiguos griegos? Alimentos, comidas y costumbres

La mesa griega era sencilla: cereal, aceite, vino, legumbres y lo que daba el mar. La carne llegaba sobre todo con las fiestas de los dioses.

Redacción · · Actualizado

Un campesino del Ática que se levantaba al amanecer empezaba el día mojando un trozo de pan de cebada en vino. Ese gesto tan simple resume bastante bien la alimentación de los griegos: pocos ingredientes, casi todos producidos cerca de casa, y una enorme importancia de tres plantas que todavía hoy marcan el paisaje del Mediterráneo, el trigo (o la cebada), el olivo y la vid.

Los historiadores suelen hablar de la «tríada mediterránea» para referirse a ese trío: cereal, aceite y vino. Alrededor de él giraba casi todo lo demás. Este artículo explica qué alimentos griegos eran los más comunes, cómo se repartían las comidas del día, qué comían los ricos y qué comían los pobres, y por qué la carne era un lujo ligado a los dioses. Está escrito para lectores de cualquier edad, también para niños que estudian la civilización griega en el colegio.

El cereal, la base de cada comida

Para un griego, comer era sobre todo comer cereal. La cebada crecía mejor que el trigo en los suelos pobres y secos de Grecia, así que era el cereal de la mayoría. Con harina de cebada tostada se preparaba la maza, una especie de masa o torta que no siempre se cocía: se humedecía con agua, leche o aceite y se comía así, amasada. Era barata, llenaba y aguantaba bien.

El pan de trigo, llamado artos, se consideraba más fino. En Atenas buena parte del trigo llegaba en barco desde las costas del mar Negro y desde Egipto, porque el Ática no producía suficiente para alimentar a toda su población. Por eso las rutas marítimas eran una cuestión de vida o muerte para la ciudad, algo que se entiende mejor al leer sobre la liga de Delos y el dominio ateniense del mar.

Además de pan y maza, se comían gachas de cereal cocido, a veces con legumbres.

Aceite y aceitunas

El olivo era casi sagrado. Según el mito, la diosa Atenea regaló a los atenienses el primer olivo cuando competía con Poseidón por ser la protectora de la ciudad, y los olivos sagrados de Atenas estaban protegidos por ley.

Las aceitunas se comían enteras, curadas en salmuera, y el aceite servía para casi todo:

  • para cocinar y aliñar,
  • como combustible de las lámparas,
  • para untar el cuerpo en el gimnasio antes del ejercicio,
  • como premio: en los Juegos Panatenaicos de Atenas los vencedores recibían ánforas llenas de aceite de los olivos sagrados.

Ese último detalle muestra el valor que tenía. Un ánfora panatenaica, pintada con la imagen de Atenea, era un trofeo y a la vez una pequeña fortuna líquida.

El vino, siempre con agua

Los griegos bebían vino a diario, pero casi nunca puro. Lo mezclaban con agua en una vasija grande llamada crátera, y la proporción dependía de la ocasión. Beber vino sin mezclar se consideraba propio de bárbaros, y los autores griegos lo asociaban con los escitas y los tracios.

El vino estaba unido a Dioniso, el dios de la vid, que tenía sus propias fiestas en Atenas. Una de ellas, las Leneas, se celebraba en pleno invierno con concursos de comedia.

Los niños también bebían vino muy rebajado, y el agua sola, cuando era limpia, se tenía en buena estima. En muchas ciudades la fuente pública era un punto de encuentro, sobre todo para las mujeres y los esclavos que iban a buscar agua.

Legumbres, verduras y frutas

La gente corriente comía muchas legumbres: lentejas, garbanzos, habas, guisantes y altramuces. Con ellas se hacían sopas y purés espesos, una comida barata y nutritiva. Los comediógrafos atenienses se burlan a menudo de los personajes pobres que no comen otra cosa que puré de lentejas.

Entre las verduras destacaban:

  • el ajo y la cebolla, que daban sabor a todo y que, según se creía, daban fuerza a soldados y atletas;
  • la col, la lechuga, los puerros y los rábanos;
  • hierbas silvestres que se recogían en el campo.

De postre o a media tarde se tomaban higos (frescos o secos), uvas, granadas, manzanas, peras y nueces. Los higos secos eran un alimento tan básico que se llevaban de viaje y a la guerra.

La miel ocupaba el lugar del azúcar, que en Grecia no se conocía. La del monte Himeto, junto a Atenas, tenía fama en toda Grecia.

Queso, huevos y leche

Las cabras y las ovejas daban leche, pero casi toda se convertía en queso, que se conservaba mucho mejor con el calor. En la Odisea de Homero, el cíclope Polifemo tiene su cueva llena de quesos de cabra y oveja, y Ulises y sus compañeros se comen algunos mientras esperan al gigante. Se comían también huevos de gallina y de otras aves.

La leche fresca se bebía poco entre los adultos de las ciudades. Era más bien cosa de pastores.

Pescado: la proteína del mar

Grecia es un país rodeado de mar, con islas y costas por todas partes, y el pescado fue una de las grandes fuentes de proteína. Se comían sardinas, anchoas, atún, caballas, pulpos, calamares, mejillones y otros mariscos. El pescado pequeño y salado era barato. El atún fresco, la anguila del lago Copais en Beocia o ciertos peces grandes eran caros y daban que hablar: en las comedias atenienses los ricos derrochan dinero en el mercado del pescado.

Hacia el siglo IV a.C., un autor de Gela, en Sicilia, llamado Arquéstrato escribió un poema sobre dónde comprar el mejor pescado y cómo prepararlo. Recomendaba cocinarlo con poco condimento, apenas sal y aceite, para no estropear el sabor. Del poema solo se conservan fragmentos, gracias a que otro escritor, Ateneo de Náucratis, los copió siglos después en su obra El banquete de los eruditos, una enorme colección de anécdotas sobre comida y bebida.

La carne, un alimento de fiesta

La carne de vaca, cerdo, cordero o cabra se comía sobre todo en los sacrificios. Cuando una ciudad celebraba una fiesta religiosa, se mataban animales en honor de un dios: una parte se quemaba en el altar para la divinidad y el resto se repartía entre los asistentes. Para muchos ciudadanos pobres, esas fiestas eran casi las únicas ocasiones de comer carne.

La caza (liebres, jabalíes, aves) completaba la dieta en el campo. Las salchichas y las morcillas se vendían en la calle, y un vendedor de embutidos es uno de los protagonistas de Los caballeros, de Aristófanes.

Las comidas del día

Los griegos solían hacer tres comidas:

ComidaMomentoQué se tomaba
AkratismaAl levantarsePan mojado en vino, a veces con higos o aceitunas
AristonMediodíaUna comida ligera: pan, queso, legumbres
DeipnonAtardecerLa comida principal, la más abundante

El deipnon se hacía en casa al caer la tarde. Los hombres y las mujeres de una familia acomodada no siempre comían juntos, y en los banquetes formales las mujeres libres no participaban.

El simposio: beber y conversar

Después de una cena con invitados podía venir el simposio, que literalmente significa «beber juntos». Los hombres se recostaban en lechos en una sala de la casa llamada andrón, se nombraba a uno de ellos para decidir cuánta agua llevaba el vino, y la noche continuaba con canciones, juegos, música y conversación. Uno de los juegos más conocidos era el cótabo: lanzar las últimas gotas de vino de la copa hacia un blanco.

Platón y Jenofonte escribieron obras llamadas El banquete que transcurren durante un simposio. En el de Platón, los invitados deciden beber con moderación y dedicar la velada a pronunciar discursos sobre el amor.

Esparta y su famoso caldo negro

No todos los griegos comían igual. En Esparta, los ciudadanos varones comían juntos en comedores comunes, las sisitias, y cada uno debía aportar una cuota fija de cebada, vino, queso e higos. El plato más famoso era el caldo negro (melas zomos), hecho con carne de cerdo, sangre y vinagre según las fuentes antiguas. Plutarco cuenta que un rey del Ponto quiso probarlo y le pareció horrible, y que un espartano le respondió que para disfrutarlo había que bañarse antes en el río Eurotas, es decir, vivir como un espartano.

Lo que un griego nunca probó

Muchos alimentos que hoy se asocian con Grecia llegaron mucho más tarde. Un ateniense del siglo V a.C. no conocía:

  • el tomate, la patata, el pimiento ni el maíz, que vinieron de América tras el descubrimiento de América;
  • el azúcar de caña;
  • el café;
  • los limones y las naranjas, que se extendieron por el Mediterráneo mucho después.

Así que la ensalada griega actual, con tomate, habría sido imposible. Lo que sí aparece en las fuentes es el silfio, una planta del norte de África, de la región de Cirene, usada como condimento y medicina. Se recogió tanto que desapareció en época romana, y nadie sabe hoy con seguridad qué planta era.

Para comparar: griegos y romanos

Los romanos heredaron muchas costumbres de la mesa griega, como comer recostados o mezclar el vino con agua, pero añadieron otras, como la salsa de pescado fermentado (garum) en casi todo. Si te interesa comparar, el artículo sobre la comida romana explica qué cambió. Y para seguir con Grecia, la portada de la sección Antigua Grecia reúne los demás temas, desde los mapas hasta las fiestas. La sección de historia para niños tiene más artículos escritos con un lenguaje sencillo.

Un último dato: los arqueólogos que excavan casas griegas encuentran muchas veces restos de semillas carbonizadas en los hogares y los pozos. Gracias a ellas saben que, junto a la cebada y el trigo, en las cocinas había lentejas, higos y uvas, exactamente lo que cuentan los textos.

Preguntas frecuentes

¿Qué comían los antiguos griegos en un día normal?

Sobre todo pan o maza de cebada, aceitunas, queso, legumbres, verduras, fruta y algo de pescado. Todo se acompañaba de vino mezclado con agua.

¿Los griegos comían carne?

Sí, pero poca. La carne se comía sobre todo en los sacrificios de las fiestas religiosas, cuando se repartía entre los asistentes, y en la caza.

¿Por qué los griegos mezclaban el vino con agua?

Beber vino puro se consideraba una costumbre de pueblos bárbaros. Mezclarlo en la crátera permitía beber durante horas sin emborracharse tan rápido.

¿Cuántas comidas hacían al día los griegos?

Normalmente tres: un desayuno de pan mojado en vino, una comida ligera al mediodía y la cena principal al atardecer.

¿Qué era la maza?

Una masa de harina de cebada tostada humedecida con agua, leche o aceite. Era el alimento básico de la mayoría de los griegos.

¿Conocían los griegos el tomate?

No. El tomate llegó a Europa desde América en el siglo XVI, casi dos mil años después de la Grecia clásica.

¿Qué era el caldo negro de Esparta?

Un guiso que comían los espartanos en sus comedores comunes, preparado con carne de cerdo, sangre y vinagre según los autores antiguos.