Historia de las CivilizacionesAtlas del mundo antiguo

c. 3000 – 30 a.C. · Valle del Nilo

Las casas en el antiguo Egipto: cómo eran las viviendas egipcias

Del cuarto único del campesino a la villa con jardín y estanque, todas las casas egipcias compartían el mismo material: barro del Nilo secado al sol.

Redacción · · Actualizado

Las pirámides y los templos se hicieron de piedra porque debían durar para siempre. Las casas, en cambio, se hicieron de barro, porque eran para esta vida. Esa diferencia explica por qué hoy se sabe tanto de las tumbas egipcias y bastante menos de las viviendas: el adobe se deshace, y la mayoría de las ciudades antiguas quedaron bajo los pueblos modernos o bajo el limo del río.

Aun así, algunos lugares se han conservado de forma excepcional. Gracias a ellos, y a las maquetas y pinturas que los egipcios dejaron en sus tumbas, es posible reconstruir cómo eran las casas del antiguo Egipto, desde la de un campesino hasta el palacio de un faraón.

El material de todas las casas: el adobe

Casi todas las casas egipcias, ricas o pobres, se construían con adobe. El adobe es un ladrillo de barro sin cocer. Para fabricarlo se mezclaba el lodo del Nilo con paja picada o arena, se apretaba la mezcla en un molde de madera y se dejaba secar al sol varios días. La paja evitaba que el ladrillo se agrietara al secarse.

Era un material barato, que cualquiera podía preparar junto al río, y muy adecuado para el clima. Los muros gruesos de adobe tardan en calentarse durante el día y devuelven el calor lentamente por la noche, de modo que el interior se mantenía más fresco que la calle.

En la tumba del visir Rejmira, en Tebas, hay una pintura del Reino Nuevo que muestra a trabajadores sacando agua de un estanque, amasando barro, llenando moldes y colocando los ladrillos en filas para que se sequen. Es casi un manual ilustrado del oficio.

La piedra se reservaba para lo que debía ser eterno: templos y tumbas. En algunas casas grandes se usaba en detalles como los marcos de las puertas o las bases de las columnas, pero las paredes seguían siendo de barro. La madera era escasa en Egipto y se importaba en parte desde el Líbano, así que se empleaba con cuidado, sobre todo para vigas, puertas y columnas.

Cómo eran las casas de los campesinos

La mayoría de los egipcios eran campesinos. Sus viviendas eran sencillas: una o dos habitaciones, a veces un pequeño patio, una sola puerta y ventanas muy pequeñas situadas en lo alto de la pared. Las aberturas eran pequeñas a propósito. Dejaban salir el aire caliente y entrar algo de luz, pero no el sol directo ni el polvo del exterior.

El tejado era plano, hecho con vigas de palmera cubiertas de ramas, esteras de junco y una capa de barro. Ese tejado era una habitación más. Allí se secaban el grano y los dátiles, se guardaba leña y, en las noches más calurosas del verano, dormía la familia.

Dentro había pocos muebles. Muchas casas tenían bancos de adobe adosados a la pared que servían de asiento durante el día y de cama por la noche, con una estera encima. Se cocinaba en un horno de barro, a menudo en el patio o en el tejado para que el humo y el calor no llenaran la casa.

Una ciudad de trabajadores: Deir el-Medina

Uno de los mejores ejemplos para saber cómo eran las casas de antes en Egipto es Deir el-Medina, la aldea donde vivían los artesanos que excavaban y decoraban las tumbas del Valle de los Reyes, frente a la actual Luxor. El pueblo estaba rodeado por un muro y tenía unas setenta casas alineadas a lo largo de una calle estrecha.

Las casas eran alargadas y se recorrían de delante hacia atrás:

  1. Una primera sala junto a la calle, donde a menudo había un pequeño altar de ladrillo.
  2. Una sala principal, la más alta, con una columna de madera que sostenía el techo.
  3. Una o dos habitaciones pequeñas para dormir o almacenar.
  4. Al fondo, la cocina, abierta en parte al cielo, con horno y morteros para el grano.
  5. Una escalera que subía al tejado.

Muchos de estos trabajadores sabían leer y escribir. Por eso, entre las ruinas aparecieron miles de ostraca, fragmentos de cerámica o de piedra caliza usados como papel barato, con listas de la compra, quejas entre vecinos y anotaciones de ausencias al trabajo. Una de esas notas justifica la falta de un obrero porque ese día estaba preparando cerveza.

Otro poblado bien estudiado es Lahun (o Kahun), en la entrada de El Fayum, construido en el Reino Medio para los trabajadores de la pirámide de Senusret II. El arqueólogo británico Flinders Petrie lo excavó a finales del siglo XIX y encontró manzanas de casas planificadas de antemano, con viviendas pequeñas para obreros y mansiones grandes para funcionarios.

Las villas de los nobles

Los nobles, sacerdotes y altos funcionarios vivían en casas mucho más grandes. Las mejor conocidas están en Amarna, la ciudad que fundó el faraón Akenatón y que se abandonó pocos años después de su muerte. Como nadie volvió a construir encima, las excavaciones han sacado a la luz barrios completos.

Una villa de Amarna solía estar rodeada por un muro. Dentro de ese recinto había:

  • La casa principal, elevada sobre una pequeña plataforma.
  • Una sala central más alta que las demás, con ventanas en la parte superior para que entrara la luz.
  • Dormitorios, a veces con un espacio para lavarse.
  • Silos redondos para almacenar el grano.
  • Establos, cocinas y viviendas para los criados.
  • Un jardín con árboles y, en las casas más ricas, un estanque con peces y plantas de loto.

Las paredes interiores se enlucían y se pintaban con colores vivos, con motivos de plantas, pájaros o bandas geométricas.

¿Tenían baño las casas egipcias?

La mayoría no. En las casas sencillas no había desagües ni retretes, y los recipientes se vaciaban fuera. Pero en algunas villas de Amarna se han encontrado pequeños cuartos de aseo con una losa de piedra donde una persona se ponía de pie para que un criado le echara agua por encima, y asientos de piedra caliza que funcionaban como retrete sobre un recipiente con arena. Era un lujo de muy pocos.

Palacios egipcios

Los palacios de los faraones seguían la misma idea que las villas, pero a mayor escala, y también eran de adobe. Por eso se conservan mucho peor que los templos. En Malkata, al oeste de Tebas, Amenhotep III construyó un gran conjunto palaciego con salas de audiencia, viviendas para la familia real y un enorme lago artificial cercano. En Amarna, los suelos de uno de los palacios estaban pintados con escenas de pantanos, patos y peces.

Además de residencia, el palacio era el centro del gobierno: allí el rey recibía a embajadores, juzgaba asuntos importantes y aparecía ante los funcionarios en una ventana elevada, la llamada «ventana de las apariciones».

Los muebles: camas, sillas y reposacabezas

Las camas egipcias eran un objeto de lujo. Tenían un marco de madera con una red de cuerdas o tiras de cuero, y muchas estaban un poco inclinadas, con una tabla a los pies para que el durmiente no se deslizara. Sus patas imitaban las de un león o un toro. En lugar de almohada se usaba un reposacabezas, una pieza curva de madera, piedra o marfil sobre la que se apoyaba el cuello.

Las sillas egipcias también eran signo de riqueza. La gente común se sentaba en taburetes bajos, en bancos o en el suelo sobre esteras. Las sillas con respaldo, a veces decoradas con incrustaciones, aparecen en las casas y las tumbas de las familias acomodadas.

La mejor colección de muebles egipcios procede de la tumba de Tutankamón, abierta por Howard Carter en 1922: camas, sillas, un taburete plegable, cofres y un trono de madera recubierto de oro. Mucho antes, en el Reino Antiguo, la reina Hetepheres, madre de Keops, fue enterrada con una cama, un sillón y un dosel de madera dorada que el equipo del arqueólogo George Reisner reconstruyó a partir de los restos.

La ropa y los objetos se guardaban en cofres y cestas, porque no había armarios. La luz de la noche venía de lámparas de cerámica con aceite y una mecha.

Casas para el más allá

Durante el Reino Medio se colocaban en algunas tumbas maquetas de barro conocidas como «casas del alma». Representan una vivienda con patio, columnas y escalera al tejado, y delante un espacio con ofrendas de comida. Su función era religiosa, pero hoy sirven a los historiadores como pequeñas imágenes de las casas reales.

Si te interesa comparar estas casas con las de otros pueblos antiguos, puedes ver cómo era la domus romana o cómo eran las casas en el mundo azteca. La sección del antiguo Egipto recoge los periodos y la religión de esta civilización, y en historia para niños hay más artículos explicados paso a paso, como el de Machu Picchu.

Un último detalle de Deir el-Medina: en la sala de entrada de varias casas se encontraron imágenes del dios Bes, un enano de cara feroz que protegía a las madres y a los niños pequeños. Aparece pintado junto a una plataforma de ladrillo de la primera sala que algunos investigadores relacionan con los partos, aunque su uso exacto se sigue discutiendo.

Preguntas frecuentes

¿De qué material eran las casas del antiguo Egipto?

De adobe, ladrillos hechos con barro del Nilo mezclado con paja o arena y secados al sol. La piedra se reservaba casi siempre para templos y tumbas.

¿Cómo eran las casas de los pobres en Egipto?

Pequeñas, de una o dos habitaciones, con una sola puerta, ventanas diminutas y tejado plano. Tenían pocos muebles y se dormía sobre bancos de adobe o esteras.

¿Por qué las casas egipcias tenían el techo plano?

Porque en Egipto casi no llueve. El tejado plano servía como espacio extra para secar alimentos, guardar cosas y dormir al fresco en verano.

¿Cómo eran las camas egipcias?

Tenían un marco de madera con cuerdas trenzadas, patas en forma de patas de animal y, a menudo, una tabla a los pies. En lugar de almohada se usaba un reposacabezas de madera o piedra.

¿Tenían sillas los antiguos egipcios?

Sí, pero eran un lujo de las familias ricas. La mayoría usaba taburetes, bancos o esteras en el suelo.

¿Cómo eran los palacios egipcios?

Eran grandes conjuntos de adobe con salas de audiencia, viviendas para la familia real, jardines y paredes y suelos pintados. Un ejemplo es el palacio de Amenhotep III en Malkata.

¿Tenían baño las casas del antiguo Egipto?

Solo algunas villas de nobles, como las de Amarna, tenían un pequeño cuarto de aseo y un asiento de piedra que servía de retrete. Las casas comunes no tenían desagües.