Historia de las CivilizacionesAtlas del mundo antiguo

1492 – 1504 · Caribe, Venezuela y Centroamérica

Los cuatro viajes de Cristóbal Colón, con su mapa y sus fechas

Doce años, cuatro travesías y una certeza que nunca abandonó a Colón: que aquellas costas eran Asia. Cada viaje fue más al sur y terminó peor que el anterior.

Redacción · · Actualizado

Mapa: Los cuatro viajes de Colón (1492 – 1504) Mapa: Los cuatro viajes de Colón (1492 – 1504), con los nombres de Palos y Cádiz, Canarias, Cabo Verde, Guanahaní, La Española, Trinidad, Jamaica, Honduras, Panamá
Las rutas de ida de los cuatro viajes, cada una más al sur que la anterior. Lugares: Palos y Cádiz, Canarias, Cabo Verde, Guanahaní, La Española, Trinidad, Jamaica, Honduras, Panamá. Costas: Natural Earth. Trazados aproximados.

Cuando Colón volvió a Palos en marzo de 1493 era el hombre del momento. Once años después regresó a Sanlúcar de Barrameda enfermo, sin el gobierno de las Indias y con dos barcos podridos abandonados en Jamaica. Entre esas dos llegadas caben los cuatro viajes de Cristóbal Colón, y el mapa que los reúne cuenta también esa caída.

Sobre el mapa, las cuatro líneas parten de la Península, bajan hacia las Canarias o las islas de Cabo Verde y cruzan el océano empujadas por los alisios. La diferencia está en el destino: cada viaje se dirigió un poco más al sur. El primero tocó las Bahamas; el último, la costa de Panamá.

Primer viaje (1492–1493): las islas del norte

El viaje más conocido salió de Palos de la Frontera el 3 de agosto de 1492 con la nao Santa María y las carabelas Pinta y Niña. Hizo escala en las Canarias, partió de La Gomera el 6 de septiembre y el 12 de octubre de 1492 llegó a Guanahaní, en las Bahamas. Después recorrió la costa norte de Cuba y de La Española, donde la Santa María naufragó en Navidad. Colón volvió a Palos el 15 de marzo de 1493, tras pasar por las Azores y Lisboa.

Este viaje tiene su propia página, con el recorrido día a día: mapa del primer viaje de Colón.

Segundo viaje (1493–1496): una flota para poblar

El segundo viaje fue lo contrario del primero. Si en 1492 habían salido tres barcos pequeños, el 25 de septiembre de 1493 zarparon de Cádiz diecisiete naves con más de mil hombres: soldados, artesanos, labradores, clérigos y algún hidalgo. No iban a explorar, iban a quedarse. Llevaban caballos, cerdos, semillas de trigo y cepas de vid.

La flota tomó una ruta más meridional y el 3 de noviembre de 1493 avistó una isla montañosa. Era domingo, y la llamó Dominica. Siguieron Guadalupe, Montserrat, Antigua y un largo rosario de islas pequeñas que Colón bautizó como las Once Mil Vírgenes, las actuales Islas Vírgenes. El 19 de noviembre desembarcaron en una isla grande que llamó San Juan Bautista: Puerto Rico.

Al llegar a La Española encontraron el fuerte Navidad quemado y a los treinta y nueve hombres del primer viaje muertos. Colón fundó entonces un nuevo poblado más al este, La Isabela, en enero de 1494, en la costa norte de la actual República Dominicana. Fue la primera villa europea en América, y sus ruinas se pueden visitar.

Durante 1494 Colón exploró la costa sur de Cuba y descubrió Jamaica. Estaba tan convencido de que Cuba era tierra firme asiática que obligó a sus tripulantes a jurar ante un escribano que lo era, bajo amenaza de multa. Mientras tanto, en La Isabela crecían el hambre, las enfermedades y los abusos contra los taínos. Colón volvió a Cádiz en junio de 1496 para defenderse de las quejas en la corte. Poco después su hermano Bartolomé fundó Santo Domingo, en la costa sur, que acabaría siendo la capital.

Tercer viaje (1498–1500): el continente

El 30 de mayo de 1498 Colón salió de Sanlúcar de Barrameda con seis barcos. Al pasar las islas de Cabo Verde envió tres directamente a La Española y con los otros tres bajó todavía más al sur, casi hasta la línea del ecuador, donde sufrió días de calma y un calor que estropeó el agua y los víveres.

El 31 de julio de 1498 un marinero vio tres montañas juntas. Colón llamó a la isla Trinidad. Desde allí entró en el golfo de Paria, entre la isla y la costa de la actual Venezuela, y a principios de agosto sus hombres desembarcaron en la península de Paria. Era la primera vez que Colón llegaba al continente americano.

Le impresionó el agua dulce. El golfo recibía tanta corriente del delta del Orinoco que el mar no sabía a sal. Colón razonó, con acierto, que un río tan enorme solo podía venir de una tierra muy grande. Pero en su carta a los reyes añadió una idea medieval: que cerca de allí debía estar el Paraíso Terrenal.

En La Española la situación se había descontrolado. Un grupo de colonos, encabezado por el alcalde Francisco Roldán, se había rebelado contra los hermanos Colón. Los reyes enviaron a un juez pesquisidor, Francisco de Bobadilla, que llegó en agosto de 1500, tomó el gobierno y mandó a Colón y a sus hermanos de vuelta a España encadenados. Los reyes lo liberaron al llegar, pero no le devolvieron el gobierno: el nuevo gobernador de las Indias sería Nicolás de Ovando.

Cuarto viaje (1502–1504): la costa de Centroamérica

El último viaje, que Colón llamó «el alto viaje», salió de Cádiz en mayo de 1502 con cuatro carabelas. Le acompañaban su hermano Bartolomé y su hijo Hernando, que tenía trece años y años después escribiría una biografía de su padre.

Los reyes le habían prohibido entrar en Santo Domingo. Aun así, al llegar frente a la isla en junio, Colón notó señales de huracán y pidió refugio. Ovando se lo negó y, además, dejó zarpar hacia España una gran flota. La tormenta la hundió casi entera: murieron cientos de personas, entre ellas Bobadilla y Roldán, los dos hombres que lo habían derribado. Los barcos de Colón, protegidos en una ensenada, sobrevivieron.

Desde allí cruzó hacia el oeste y llegó a la isla de Guanaja, frente a Honduras. Luego siguió la costa hacia el este y el sur con un tiempo pésimo. Cuando por fin dobló un cabo y encontró mar tranquilo, lo llamó Gracias a Dios, nombre que aún lleva el cabo entre Honduras y Nicaragua. Recorrió la costa de la actual Costa Rica y llegó a Veragua, en Panamá, donde intentó fundar un poblado, Santa María de Belén, en 1503. Los indígenas de la zona, dirigidos por el quibián (su jefe), lo atacaron, y el asentamiento se abandonó.

La broma, un molusco que perfora la madera, había agujereado los cascos. En junio de 1503 Colón tuvo que varar los dos últimos barcos en la costa norte de Jamaica. Allí pasó un año. Dos de sus hombres, Diego Méndez y Bartolomé Fieschi, cruzaron en canoa hasta La Española para pedir ayuda, y Ovando tardó meses en enviarla.

De esa espera viene la anécdota más famosa del viaje. Cuando los habitantes de la isla dejaron de llevarles comida, Colón, que conocía por sus tablas astronómicas la fecha de un eclipse de luna, les anunció que Dios iba a mostrar su enfado oscureciendo la luna. El 29 de febrero de 1504 la luna se oscureció y volvieron los víveres. La historia la cuenta Hernando Colón; la fecha del eclipse es exacta.

Rescatados por fin en junio de 1504, llegaron a Sanlúcar de Barrameda el 7 de noviembre de 1504. Pocas semanas después murió la reina Isabel. Colón pasó sus últimos meses reclamando sus derechos y murió en Valladolid el 20 de mayo de 1506.

Los cuatro viajes de un vistazo

ViajeFechasSalidaBarcosLugares principales
Primero1492–1493Palos3Guanahaní, Cuba, La Española
Segundo1493–1496Cádiz17Dominica, Guadalupe, Puerto Rico, Jamaica, sur de Cuba
Tercero1498–1500Sanlúcar6Trinidad, golfo de Paria, Venezuela
Cuarto1502–1504Cádiz4Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Jamaica

Cómo leer el mapa de los cuatro viajes

En el mapa de los cuatro viajes de Cristóbal Colón conviene buscar tres cosas. La primera, el abanico: las líneas de ida se separan como los dedos de una mano, cada una más al sur. La segunda, las vueltas, que suben siempre hacia el norte buscando los vientos del oeste antes de cruzar el océano. La tercera, el vacío: en ninguno de los viajes Colón tocó la costa de México ni la de Norteamérica, y del continente del sur solo vio un tramo de Venezuela.

Si quieres dibujar el mapa de los 4 viajes, un truco útil es usar un color para cada uno y marcar solo cinco puntos por viaje: puerto de salida, Canarias o Cabo Verde, primera isla, punto más lejano y puerto de llegada. Con eso se entiende el conjunto sin perderse en los nombres.

El contexto general de estos viajes está en la página sobre el descubrimiento de América, y la sección descubrimiento de América reúne todos los artículos sobre Colón. Para ver cómo cambió la población de las tierras que recorrió, está el artículo sobre la composición étnica de América. Y quien quiera más mapas de otras épocas los encuentra en mapas históricos.

Queda un epílogo curioso. Los restos de Colón viajaron casi tanto como él: de Valladolid a Sevilla, de allí a Santo Domingo, luego a La Habana y de nuevo a Sevilla. Hoy hay restos atribuidos a Colón en la catedral de Sevilla y en el Faro a Colón de Santo Domingo. En 2006 un estudio de ADN dirigido por el forense José Antonio Lorente confirmó que los de Sevilla corresponden al menos en parte al navegante, sin descartar que en Santo Domingo haya otra parte.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos viajes hizo Cristóbal Colón a América?

Cuatro: en 1492–1493, 1493–1496, 1498–1500 y 1502–1504.

¿En qué viaje llegó Colón al continente americano?

En el tercero. A principios de agosto de 1498 sus hombres desembarcaron en la península de Paria, en la actual Venezuela.

¿Cuál fue el viaje con más barcos?

El segundo, que salió de Cádiz en septiembre de 1493 con diecisiete naves y más de mil hombres.

¿Por qué Colón volvió encadenado del tercer viaje?

Porque el juez Francisco de Bobadilla, enviado por los reyes tras las quejas de los colonos, lo destituyó y lo envió preso a España en 1500. Los reyes lo liberaron al llegar.

¿Qué lugares recorrió Colón en su cuarto viaje?

La costa de Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Después quedó un año aislado en Jamaica.

¿Llegó Colón a México o a Estados Unidos?

No. Ninguno de sus cuatro viajes tocó esas costas.

¿Dónde murió Cristóbal Colón?

En Valladolid, el 20 de mayo de 1506.

¿Qué es la historia del eclipse de Colón?

En Jamaica, en 1504, Colón usó la predicción de un eclipse de luna del 29 de febrero para conseguir que los habitantes de la isla volvieran a darles comida.