Plano de Teotihuacán: el mapa de la ciudad antigua, zona por zona
Una avenida recta de más de dos kilómetros, dos pirámides colosales y miles de casas alineadas con la misma orientación. Teotihuacán se diseñó como un plano antes de ser una ciudad.
Redacción · · Actualizado
Vista desde el aire, Teotihuacán parece trazada con escuadra. Casi todo, desde las pirámides hasta las paredes de las casas más modestas, sigue la misma dirección: unos quince grados y medio desviada hacia el este respecto al norte. Esa orientación no es un accidente del terreno. Es una decisión, mantenida durante siglos, y es la clave para leer cualquier plano de Teotihuacán.
La ciudad está en el valle de Teotihuacán, unos cincuenta kilómetros al nordeste de la actual Ciudad de México. Creció desde los últimos siglos antes de la era cristiana y vivió su mayor esplendor entre los siglos III y VI d.C. En ese momento ocupaba alrededor de veinte kilómetros cuadrados, y las estimaciones de su población, que varían entre especialistas, suelen hablar de unas cien mil personas o más. Era una de las ciudades más grandes del mundo en su época.
Nadie sabe cómo la llamaban sus habitantes, ni qué lengua hablaban con seguridad. El nombre Teotihuacán es náhuatl y se lo dieron los mexicas siglos después, cuando la ciudad ya estaba en ruinas. Suele traducirse como «el lugar donde se hacen los dioses».
El eje: la Calzada de los Muertos
La columna vertebral del plano es una avenida de más de dos kilómetros en su tramo visible que va de norte a sur, siempre con la misma inclinación de unos 15,5 grados. Los mexicas la llamaron Miccaotli, Calzada de los Muertos, porque pensaron que los montículos que la bordeaban eran tumbas. En realidad son plataformas y templos.
La calzada no es plana. Para salvar la pendiente del valle, que desciende hacia el sur, se construyeron muros transversales que la dividen en tramos, como una sucesión de plazas escalonadas. Quien camina por ella sube y baja escalones, y la Pirámide de la Luna se ve al fondo como un remate.
El río San Juan cruzaba la zona central. Los teotihuacanos lo desviaron y canalizaron para que su cauce siguiera también la orientación de la ciudad. Pocas veces un río ha sido obligado a respetar un plano urbano.
Las grandes construcciones del plano de Teotihuacán
Recorriendo el mapa de norte a sur, los monumentos principales aparecen en este orden:
| Zona | Posición en el plano | Qué es |
|---|---|---|
| Pirámide de la Luna | Extremo norte de la calzada | Gran pirámide escalonada con su plaza al pie |
| Palacio de Quetzalpapálotl | Junto a la Plaza de la Luna, al suroeste | Conjunto residencial de élite con pilares tallados |
| Pirámide del Sol | Lado este de la calzada | La mayor construcción de la ciudad |
| La Ciudadela | Lado este, en el tramo sur | Gran recinto cuadrado con el Templo de la Serpiente Emplumada |
| Gran Conjunto | Frente a la Ciudadela, lado oeste | Enorme plaza, quizá un mercado o centro administrativo |
La Pirámide de la Luna
Cierra la calzada por el norte y su forma imita la del cerro Gordo, la montaña que tiene detrás. Las excavaciones dirigidas por Saburo Sugiyama y Rubén Cabrera mostraron que se amplió en varias fases, y dentro de ella aparecieron ofrendas con restos de animales y de personas sacrificadas.
La Pirámide del Sol
Es la estructura más grande y supera los sesenta metros de altura. Su base es casi tan extensa como la de la Gran Pirámide de Guiza, aunque es mucho más baja. En 1971 se encontró bajo ella un túnel natural modificado por los teotihuacanos, que termina en cámaras justo debajo del centro de la pirámide.
La pirámide que se visita hoy no es exactamente la original. Entre 1905 y 1910, Leopoldo Batres dirigió una reconstrucción para el centenario de la independencia de México, y retiró parte del revestimiento exterior. Por eso su perfil actual ha sido muy criticado por los arqueólogos.
La Ciudadela y la Serpiente Emplumada
Al sur, en el lado este de la calzada, está la Ciudadela, un gran cuadrado rodeado de plataformas. En su interior se levanta el Templo de la Serpiente Emplumada, decorado con cabezas de serpientes con plumas que asoman de la fachada, alternadas con otras figuras que se interpretan como tocados. Fue, probablemente, el centro político y religioso de la ciudad.
En 2003 el arqueólogo Sergio Gómez Chávez, del INAH, encontró bajo la Ciudadela la entrada de un túnel que llega hasta debajo del templo. Su exploración, que duró años, sacó a la luz miles de objetos de ofrenda.
Frente a la Ciudadela, al otro lado de la calzada, el Gran Conjunto ocupa una superficie enorme. René Millon propuso que allí estaba el principal mercado de la ciudad, y que en ese punto la calzada se cruzaba con otra avenida que iba de este a oeste, de modo que la ciudad quedaría dividida en cuatro grandes partes. Esa avenida este-oeste no está tan clara como la calzada, y su existencia se sigue discutiendo.
Los barrios: donde vivía la gente
La mayor parte del plano no está ocupada por pirámides, sino por casas. Los teotihuacanos vivían en conjuntos habitacionales, grandes recintos de piedra cerrados por muros sin ventanas al exterior, con muchas habitaciones alrededor de patios. En cada uno podían vivir decenas de personas, probablemente varias familias emparentadas o dedicadas al mismo oficio. Se calcula que había unos dos mil conjuntos de este tipo.
Algunos se pueden visitar y son famosos por sus pinturas murales:
- Tepantitla, al este de la Pirámide del Sol, con el mural conocido como el Tlalocan, una escena llena de figuras que juegan, nadan y cantan.
- Tetitla y Atetelco, al oeste de la calzada, con pinturas de jaguares, coyotes y figuras con tocados.
- La Ventilla, más al sur, donde apareció un patio con glifos pintados en el suelo.
En el plano también se distinguen barrios de extranjeros. En el oeste estaba el barrio oaxaqueño, llamado Tlailotlacan, donde vivían personas del valle de Oaxaca que enterraban a sus muertos con costumbres zapotecas. En el este, el llamado barrio de los comerciantes ha dado cerámica de la costa del Golfo y de la zona maya. Teotihuacán era una ciudad con vecinos de muchos lugares.
Comparar estos conjuntos con las casas de los aztecas, que vivieron en el mismo valle unos ochocientos años después, muestra lo distinta que era la vida urbana teotihuacana: los mexicas vivían en casas familiares pequeñas, mientras que en Teotihuacán se compartían edificios enormes.
Quién hizo el mapa de Teotihuacán
El plano que hoy se reproduce en libros y paneles se debe sobre todo al Proyecto de Mapeo de Teotihuacán, dirigido por el antropólogo estadounidense René Millon desde 1962. Su equipo recorrió a pie toda la superficie de la ciudad, recogiendo cerámica y anotando cada muro visible, y publicó en 1973 un mapa a gran escala que sigue siendo la base del trabajo arqueológico.
Antes ya existían planos parciales. Los cronistas españoles describieron las pirámides en el siglo XVI, y en el siglo XIX varios viajeros trazaron croquis. Pero solo con el trabajo de Millon se comprendió que los montículos dispersos eran parte de una ciudad continua y planificada.
Un detalle interesante del mapa son las llamadas cruces punteadas: círculos de pequeños agujeros con una cruz en el centro, picados en el suelo o en las rocas. Algunos investigadores creen que sirvieron para orientar la ciudad o para llevar un calendario, aunque su función no está clara.
Del esplendor al abandono
Hacia los siglos VI y VII d.C. la ciudad entró en crisis. Los edificios del centro, en especial los de la Calzada de los Muertos, fueron incendiados, y la población disminuyó mucho. Quién provocó el incendio, si una revuelta interna o un ataque exterior, es una cuestión abierta.
Los mexicas conocieron las ruinas y las veneraron. Según sus relatos, en Teotihuacán se había creado el Quinto Sol, el sol que alumbra el mundo actual. Por eso las pirámides recibieron los nombres del Sol y de la Luna que todavía se usan.
La UNESCO inscribió la ciudad prehispánica de Teotihuacán en la Lista del Patrimonio Mundial en 1987. Otras ciudades antiguas con plano conocido se pueden comparar en la sección de mapas históricos, por ejemplo el mapa de Pompeya, y para ver cómo resolvieron otros pueblos la idea de una montaña sagrada hecha a mano sirve el artículo sobre los zigurats de Mesopotamia. El resto de culturas de la región están en la sección de Mesoamérica.
Cuando se sube a la Pirámide de la Luna y se mira hacia el sur, la calzada aparece como una línea que se pierde en la distancia, y la Pirámide del Sol queda a la izquierda, exactamente donde la sitúa el plano.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está Teotihuacán?
En el valle de Teotihuacán, en el Estado de México, unos cincuenta kilómetros al nordeste de Ciudad de México.
¿Qué es la Calzada de los Muertos?
La avenida principal de Teotihuacán, de más de dos kilómetros en su tramo visible, que une la Pirámide de la Luna con la zona de la Ciudadela.
¿Por qué Teotihuacán no está orientada al norte?
Su trazado está girado unos 15,5 grados hacia el este. Las causas se discuten: se ha relacionado con la salida y puesta del sol en fechas concretas y con el cerro Gordo.
¿Cuál es la pirámide más grande de Teotihuacán?
La Pirámide del Sol, que supera los sesenta metros de altura.
¿Quién hizo el plano de Teotihuacán?
El mapa de referencia lo elaboró el Proyecto de Mapeo de Teotihuacán, dirigido por René Millon, y se publicó en 1973.
¿Cuántas personas vivían en Teotihuacán?
Las estimaciones varían, pero en su apogeo suelen situarse alrededor de cien mil habitantes o más.
¿Qué significa Teotihuacán?
Es un nombre náhuatl puesto por los mexicas, que suele traducirse como «el lugar donde se hacen los dioses».
¿Por qué se abandonó Teotihuacán?
Hacia los siglos VI y VII d.C. el centro fue incendiado y la población cayó. Si fue por una revuelta interna o por un ataque, no se sabe con certeza.