La composición étnica de América y cómo se formó su población
Pocas regiones del mundo reúnen tantos orígenes en tan poco tiempo. La población actual de América es el resultado de cinco siglos de encuentros, imposiciones y migraciones.
Redacción · · Actualizado
Un mapa de la composición étnica de América parece a primera vista un mosaico de colores sin orden: zonas de mayoría indígena en los Andes y el sur de México, franjas de población afrodescendiente en las costas del Caribe y de Brasil, regiones de mayoría de origen europeo en el Río de la Plata, y en medio grandes áreas de población mestiza. Detrás de cada color hay una historia concreta, y casi siempre empieza por la geografía: dónde había grandes sociedades indígenas, dónde se cultivó azúcar, a qué puertos llegaron los barcos.
Este artículo explica esas capas de una en una. Las categorías que se usan aquí son las que emplean los censos y los historiadores, no etiquetas sobre las personas, y cada país las define de forma distinta.
Los primeros pobladores
América fue el último gran continente en ser habitado. Los antepasados de los pueblos indígenas llegaron desde Asia, en una época en la que el nivel del mar era más bajo y una franja de tierra, llamada Beringia, unía Siberia con Alaska. Cuándo y por qué rutas exactamente sigue siendo objeto de debate entre arqueólogos. El yacimiento de Monte Verde, en el sur de Chile, estudiado por Tom Dillehay, demostró que había gente en el extremo sur del continente hace más de catorce mil años, lo que obligó a revisar las teorías anteriores.
Durante milenios esos pobladores se repartieron por todo el continente y crearon sociedades muy diferentes: cazadores del Ártico, agricultores del Misisipi, las ciudades de Mesoamérica como Teotihuacán o Tenochtitlan, los reinos y el imperio de los Andes. Cuando llegaron los europeos se hablaban cientos de lenguas distintas. Muchas siguen vivas: el quechua, el aimara, el guaraní, el náhuatl o las lenguas mayas tienen hoy millones de hablantes.
El choque de 1492 y la caída demográfica
La llegada de Colón en 1492, contada en el artículo sobre el descubrimiento de América, abrió un periodo terrible para la población indígena. Las epidemias de viruela, sarampión y gripe, contra las que no había inmunidad, se combinaron con las guerras de conquista, el trabajo forzado y la desorganización de las sociedades. En las Antillas, la población taína prácticamente desapareció como grupo diferenciado en pocas décadas.
Cuánta gente vivía en América antes de 1492 es una de las preguntas más discutidas de la historia, y las estimaciones de los especialistas varían enormemente. En lo que coinciden es en que la caída fue catastrófica. Fray Bartolomé de las Casas la denunció ya en 1552 en su Brevísima relación de la destrucción de las Indias.
Esa caída explica en parte el resto del mapa: allí donde la población indígena resistió en gran número, como en los Andes, Guatemala o el centro y sur de México, sigue siendo hoy una parte grande de la población. Donde casi desapareció, como en el Caribe, la población actual procede sobre todo de otros orígenes.
Los europeos
Tras los españoles llegaron portugueses, ingleses, franceses y holandeses, cada uno a su zona. Eso explica por qué en el continente se hablan hoy como lenguas mayoritarias el español, el portugués, el inglés y el francés.
La emigración europea de la época colonial fue sobre todo de hombres, y eso tuvo una consecuencia directa: el mestizaje empezó muy pronto. Un hijo de padre español y madre indígena era llamado mestizo, y en pocas generaciones los mestizos fueron una parte grande de la población de ciudades como México o Lima.
Hubo una segunda gran ola europea mucho después, entre mediados del siglo XIX y mediados del XX. Millones de italianos, españoles, portugueses, alemanes y personas de Europa oriental emigraron a Argentina, Uruguay, el sur de Brasil, Chile, Estados Unidos y Canadá. Esa ola es la que explica el peso de la población de origen europeo en el Río de la Plata.
La trata de africanos
La tercera gran raíz de la población americana llegó a la fuerza. Desde el siglo XVI, millones de africanos fueron capturados, vendidos y llevados en barcos al otro lado del Atlántico para trabajar como esclavos, sobre todo en las plantaciones de azúcar, en las minas y en las ciudades. La base de datos Slave Voyages, elaborada por historiadores de varias universidades a partir de registros de miles de viajes, estima que unos 12,5 millones de personas fueron embarcadas en África y que alrededor de 10,7 millones sobrevivieron a la travesía.
El mayor destino fue Brasil, seguido del Caribe británico, francés y español. Por eso Brasil tiene hoy una de las mayores poblaciones de origen africano del mundo fuera de África, y por eso las costas caribeñas de Colombia, Venezuela, Panamá o Centroamérica tienen una fuerte presencia afrodescendiente. La herencia africana está en la música, la cocina, las religiones y el idioma de buena parte del continente.
La esclavitud se abolió en fechas muy distintas: Haití se independizó tras la revolución de esclavos que culminó en 1804, mientras que Brasil fue el último país del continente en abolirla, en 1888.
Mestizaje y la sociedad de castas
En la América española colonial las autoridades intentaron clasificar a la población según su origen. Además de españoles, indios y negros, se hablaba de mestizos, mulatos (hijos de europeo y africana, o al revés) y zambos (de indígena y africano). En el siglo XVIII se pintaron en Nueva España las llamadas pinturas de castas, series de cuadros que mostraban parejas, sus hijos y la etiqueta correspondiente. El pintor Miguel Cabrera firmó una de las series más conocidas en 1763.
Conviene leer esas pinturas como lo que eran: una visión de la élite colonial que ordenaba a las personas en una jerarquía, con los europeos arriba. En la práctica, la vida diaria fue mucho más mezclada de lo que esas categorías sugieren, y muchas palabras de aquella clasificación se consideran hoy despectivas.
Las migraciones asiáticas y otros orígenes
El mapa étnico de América tiene más colores de los que suelen mencionarse:
- China. En el siglo XIX llegaron decenas de miles de trabajadores chinos contratados a Cuba y Perú, en condiciones muy duras. En Perú, la palabra «chifa» para los restaurantes chino-peruanos es una de sus huellas.
- Japón. La emigración japonesa a Perú comenzó en 1899 y a Brasil en 1908, con la llegada del barco Kasato Maru a Santos. Brasil tiene hoy la mayor comunidad de origen japonés fuera de Japón.
- India y Java. Tras abolirse la esclavitud, los británicos llevaron trabajadores de la India a Trinidad y Tobago y a la Guayana, y los holandeses llevaron trabajadores de Java a Surinam.
- Garífunas. Este pueblo nació en la isla de San Vicente de la mezcla de africanos e indígenas caribes. En 1797 los británicos los deportaron a la isla de Roatán, en Honduras, desde donde se extendieron por la costa de Centroamérica.
- Oriente Próximo. A finales del siglo XIX llegaron emigrantes de Siria, Líbano y Palestina, a quienes en muchos países se llamó «turcos» porque viajaban con pasaporte otomano.
El caso de Costa Rica
Costa Rica muestra bien cómo cada país tiene su propia combinación. La mayor parte de la población del Valle Central desciende de españoles y de mestizaje temprano. En la costa del Caribe, en la provincia de Limón, vive una comunidad afrocaribeña formada en gran parte por descendientes de trabajadores llegados de Jamaica desde la década de 1870 para construir el ferrocarril al Atlántico, que todavía hoy habla también un criollo de base inglesa. En Guanacaste el legado chorotega se nota en la cerámica y la cocina.
El país reconoce ocho pueblos indígenas, entre ellos los bribris y los cabécares, que viven sobre todo en la cordillera de Talamanca. En 2015 se reformó el artículo 1 de la Constitución para definir a Costa Rica como una república multiétnica y pluricultural. Los primeros contactos europeos con esa costa son muy tempranos: el litoral caribeño costarricense fue uno de los que recorrió Colón en 1502, durante el último de los cuatro viajes de Colón.
Cómo leer un mapa de composición étnica
Los mapas de composición étnica son útiles, pero tienen límites que conviene tener presentes:
- Cada censo pregunta distinto. Unos países preguntan por la lengua, otros por la autoidentificación, otros por el color de piel. Los resultados no son directamente comparables.
- Las categorías cambian con el tiempo. Muchas personas que hace décadas se declaraban mestizas hoy se identifican como indígenas o afrodescendientes, y al revés.
- Un color por región oculta la mezcla. Una zona marcada como «mestiza» puede tener comunidades indígenas, afrodescendientes y de origen europeo conviviendo en la misma ciudad.
Por eso este artículo no da porcentajes por país: las cifras cambian según la fuente y la pregunta del censo, y es más útil consultar los datos oficiales de cada país. Para situar las grandes culturas indígenas anteriores a 1492 sirven las secciones de Mesoamérica y de los Incas y los Andes, y la página de descubrimiento de América reúne los artículos sobre el periodo en que empezaron a mezclarse todas estas historias.
Bolivia lo resume en su propio nombre: desde la Constitución de 2009 se llama oficialmente Estado Plurinacional de Bolivia, y reconoce como oficiales el castellano y treinta y seis lenguas de los pueblos indígenas.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los principales grupos de la población de América?
Los pueblos indígenas, los descendientes de europeos, los afrodescendientes, las personas de origen asiático y una gran población mestiza fruto de la mezcla entre todos ellos.
¿De dónde vinieron los primeros habitantes de América?
De Asia, a través de Beringia, la antigua franja de tierra entre Siberia y Alaska. La fecha exacta de su llegada todavía se debate.
¿Qué significa mestizaje?
La mezcla entre personas de distintos orígenes. En la época colonial, «mestizo» designaba al hijo de europeo e indígena.
¿Cuántos africanos fueron llevados a América?
La base de datos Slave Voyages estima que unos 12,5 millones de personas fueron embarcadas en África y que alrededor de 10,7 millones llegaron vivas a América.
¿Qué eran las pinturas de castas?
Series de cuadros del siglo XVIII, sobre todo de Nueva España, que mostraban parejas de distinto origen, sus hijos y la categoría que la sociedad colonial les asignaba.
¿Por qué hay población de origen japonés en Brasil y Perú?
Por la emigración que empezó en 1899 hacia Perú y en 1908 hacia Brasil, cuando faltaba mano de obra agrícola.
¿Qué pueblos indígenas viven en Costa Rica?
El país reconoce ocho pueblos indígenas, entre ellos los bribris, los cabécares, los ngäbes y los borucas.
¿Por qué los mapas étnicos de distintos países no coinciden?
Porque cada censo usa preguntas y categorías diferentes, y la forma en que las personas se identifican cambia con el tiempo.