Historia de las CivilizacionesAtlas del mundo antiguo

753 a.C. – 476 d.C. · Italia y el Mediterráneo

Antigua Roma: las etapas históricas, de la Monarquía al Imperio

Más de doce siglos separan la Roma de las cabañas del Palatino de la Roma que depuso a su último emperador de Occidente. Los historiadores los dividen en tres grandes etapas.

Redacción · · Actualizado

En el año 476 d.C., un jefe militar germano llamado Odoacro, al frente de tropas en las que había hérulos, esciros y otros pueblos, apartó del trono a un adolescente que se llamaba, por ironía, Rómulo Augústulo. Envió las insignias imperiales a Constantinopla y no nombró a nadie en su lugar. Esa fecha se toma por convención como el final de la antigua Roma en Occidente. El principio, según la tradición, está más de doce siglos atrás, en el 753 a.C.

Entre una fecha y otra, Roma pasó de aldea de pastores a dueña del Mediterráneo y cambió tres veces de forma de gobierno. Esas tres formas dan nombre a las etapas en que se suele dividir su historia.

EtapaFechasForma de gobierno
Monarquía753 – 509 a.C.Un rey vitalicio
República509 – 27 a.C.Magistrados elegidos cada año y Senado
Imperio27 a.C. – 476 d.C. (Occidente)Un emperador

Las fechas de la primera etapa vienen de la tradición que recogieron autores como Tito Livio, que escribió en tiempos de Augusto, varios siglos después de los hechos. La arqueología confirma que en el siglo VIII a.C. ya había poblados en las colinas junto al Tíber, pero los detalles de los reyes son en buena parte legendarios.

La Monarquía (753 – 509 a.C.)

La historia de Roma empieza con un relato: el de los gemelos Rómulo y Remo, amamantados por una loba, y la fundación de la ciudad por Rómulo. La página dedicada a la leyenda de la fundación de Roma cuenta esa historia y lo que hay de cierto en ella.

La tradición habla de siete reyes: Rómulo, Numa Pompilio, Tulo Hostilio, Anco Marcio, Tarquinio Prisco, Servio Tulio y Tarquinio el Soberbio. A Numa se le atribuían las primeras instituciones religiosas y un calendario reformado; a Servio Tulio, la división de los ciudadanos en clases según su riqueza. El rey no heredaba el trono automáticamente: era elegido, gobernaba de por vida y reunía el mando militar, la justicia y funciones religiosas. A su lado había un consejo de ancianos, el Senado.

Los tres últimos reyes fueron etruscos, y esa influencia se nota en la ciudad. Bajo ellos se drenó la zona pantanosa donde después estaría el Foro, se empezó la Cloaca Máxima y se construyó el templo de Júpiter en el Capitolio. De los etruscos tomaron los romanos ceremonias, símbolos de poder como las fasces y probablemente parte de su alfabeto.

Según la tradición, la Monarquía terminó en el 509 a.C., cuando los patricios expulsaron a Tarquinio el Soberbio tras un escándalo en su familia. Desde entonces la palabra rex (rey) quedó tan desprestigiada que, siglos después, ni los emperadores más poderosos se atrevieron a usarla.

La República (509 – 27 a.C.)

En lugar de un rey, Roma pasó a ser gobernada por dos cónsules elegidos cada año, que podían vetarse entre sí. Por debajo había otros magistrados (pretores, cuestores, ediles, censores), todos con mandatos cortos. El Senado, formado por antiguos magistrados, no votaba leyes pero su opinión pesaba muchísimo. Las asambleas de ciudadanos elegían a los magistrados y aprobaban leyes.

Patricios contra plebeyos

Los primeros siglos de la República estuvieron marcados por la lucha entre los patricios, las familias nobles, y los plebeyos, el resto de los ciudadanos. Los plebeyos consiguieron poco a poco sus propios representantes (los tribunos de la plebe), leyes escritas a la vista de todos (las Doce Tablas, a mediados del siglo V a.C.) y, en el 367 a.C., el derecho a ser cónsules.

La conquista del Mediterráneo

Mientras tanto, Roma se fue haciendo con toda la península itálica. Después chocó con Cartago, la gran potencia del norte de África, en las tres guerras púnicas (264 – 146 a.C.). En la segunda, Aníbal cruzó los Alpes con elefantes y derrotó a los romanos en Cannas, en el 216 a.C., pero Roma resistió y acabó venciendo. En el 146 a.C. destruyó Cartago y Corinto el mismo año. Hispania entró entonces en la órbita romana, aunque su conquista completa no terminó hasta las guerras cántabras, en tiempos de Augusto.

La crisis de la República

Las conquistas trajeron riqueza, esclavos y también problemas. Los pequeños campesinos se arruinaban mientras los grandes propietarios acumulaban tierras. Los hermanos Tiberio y Cayo Graco intentaron una reforma agraria y ambos murieron de forma violenta. Después llegaron generales con ejércitos fieles a ellos más que al Estado: Mario, Sila, Pompeyo y Julio César.

César cruzó el río Rubicón con su ejército en el 49 a.C., ganó la guerra civil y se hizo nombrar dictador. Fue asesinado en el Senado en los idus de marzo del 44 a.C. La lucha por su herencia enfrentó a su hijo adoptivo Octavio con Marco Antonio, aliado con Cleopatra. Octavio venció en la batalla naval de Actium, en el 31 a.C.

El Imperio (27 a.C. – 476 d.C.)

En el 27 a.C. el Senado dio a Octavio el título de Augusto. Oficialmente la República seguía existiendo; en la práctica, todo el poder estaba en manos de un solo hombre, que se presentaba como princeps, «el primer ciudadano». Por eso los historiadores llaman a esta primera fase del Imperio el Principado.

La Pax Romana

Durante unos dos siglos, el Mediterráneo vivió una etapa de relativa paz interna. Se construyeron calzadas, acueductos, teatros y ciudades por todo el Imperio. Trajano, nacido en Itálica (cerca de la actual Sevilla), llevó las fronteras a su máxima extensión hacia el 117 d.C. Su sucesor, Adriano, también vinculado a Itálica, prefirió consolidar y construyó el muro que lleva su nombre en Britania.

En esta época vivió también la ciudad de Pompeya, enterrada por el Vesubio en el 79 d.C. Gracias a ella se conoce bien la vida diaria de entonces: sus calles y pasos de peatones, sus casas, sus tiendas.

La crisis del siglo III

Entre el 235 y el 284 d.C. se sucedieron decenas de emperadores, muchos asesinados por sus propias tropas. Las fronteras sufrían ataques de pueblos germanos y del Imperio persa, la moneda se devaluaba y el comercio se resentía.

El Bajo Imperio y la división

Diocleciano reorganizó el Estado y repartió el poder entre cuatro gobernantes, la tetrarquía. Constantino, después, favoreció al cristianismo (edicto de Milán, 313) y fundó Constantinopla en el 330 sobre la antigua Bizancio. En el 380, con Teodosio, el cristianismo pasó a ser la religión oficial. A la muerte de Teodosio, en el 395, el Imperio quedó dividido de forma definitiva entre sus dos hijos: Occidente para Honorio y Oriente para Arcadio.

El Imperio de Occidente fue perdiendo provincias a manos de visigodos, vándalos, suevos y otros pueblos. Los visigodos saquearon Roma en el 410 y los vándalos en el 455. En el 476 llegó la deposición de Rómulo Augústulo con la que empieza este artículo.

Cuánto duró el Imperio romano

Depende de qué se cuente. Desde Augusto hasta el 476, el Imperio duró algo más de cinco siglos. Si se suma todo desde la fundación legendaria, Roma como Estado duró unos 1200 años en Occidente.

Pero el Imperio de Oriente, con capital en Constantinopla, siguió existiendo. Sus habitantes se llamaban a sí mismos romanos, aunque hablaban griego y hoy se les llama bizantinos. Cayó en 1453, cuando los otomanos de Mehmed II tomaron la ciudad. Por eso hay historiadores que prefieren hablar de una transformación lenta más que de una caída repentina.

Cómo se recuerda cada etapa

Muchas cosas cotidianas vienen de una u otra etapa. El derecho romano, base de buena parte de los códigos civiles europeos y latinoamericanos, se desarrolló sobre todo durante la República y el Imperio y se recopiló en Constantinopla por orden de Justiniano. El latín dio origen al español, al portugués, al francés, al italiano y al rumano. Los meses de julio y agosto llevan los nombres de Julio César y de Augusto. Y los romanos siguen presentes en la manera de escribir siglos y reyes, como se explica en la página sobre los números romanos.

Para situar todas estas etapas en el contexto más amplio de los pueblos antiguos, la sección de la antigua Roma reúne los demás artículos, y la de mapas históricos incluye mapas de otras civilizaciones del Mediterráneo, como los de Sumeria, Babilonia y Asiria.

En el Foro romano todavía se ve el lugar donde, según la tradición, fue incinerado el cuerpo de César en el 44 a.C. Augusto levantó allí un templo dedicado a él, y hoy los visitantes siguen dejando flores sobre sus restos cada 15 de marzo.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son las etapas de la antigua Roma?

Tres: la Monarquía (753 – 509 a.C.), la República (509 – 27 a.C.) y el Imperio (27 a.C. – 476 d.C. en Occidente).

¿Cuánto duró el Imperio romano?

En Occidente, desde el 27 a.C. hasta el 476 d.C., algo más de cinco siglos. El Imperio de Oriente siguió hasta 1453.

¿Quién fue el primer emperador romano?

Octavio, que recibió el título de Augusto en el 27 a.C.

¿Cuántos reyes tuvo Roma?

Según la tradición, siete, desde Rómulo hasta Tarquinio el Soberbio.

¿Por qué cayó el Imperio romano de Occidente?

No hubo una sola causa. Los historiadores señalan las presiones de los pueblos germanos, las guerras civiles, los problemas económicos y la división del Imperio, y discuten cuánto pesó cada factor.

¿Qué diferencia hay entre la República y el Imperio?

En la República gobernaban magistrados elegidos por un año junto con el Senado. En el Imperio el poder real lo tenía un emperador, aunque las instituciones republicanas se mantuvieron en apariencia.

¿Cuándo terminó la antigua Roma?

Por convención, en el 476 d.C., cuando Odoacro depuso a Rómulo Augústulo, el último emperador de Occidente.