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Siglo VIII a.C. · Lacio, orillas del Tíber

La fundación de Roma: la leyenda de Rómulo y Remo y lo que se sabe

Una loba, dos gemelos y una disputa por una colina: así contaban los romanos el origen de su ciudad. Debajo del mito hay cabañas de la Edad del Hierro.

Redacción · · Actualizado

Cada 21 de abril, Roma celebra su cumpleaños. Hay desfiles de grupos vestidos de legionarios por el centro, actos en el Capitolio y una fecha que todo el mundo repite: 753 a.C. Ese año, según la tradición, Rómulo trazó con un arado el surco que marcaba los límites de la ciudad. Lo curioso es que ningún romano de aquella época dejó escrito nada sobre ello. La fecha es un cálculo hecho siete siglos después.

Quién fundó Roma según la leyenda

La versión más conocida es la que cuenta Tito Livio en el primer libro de su historia de Roma, Ab urbe condita, escrita en tiempos de Augusto. Plutarco, en su Vida de Rómulo, y Dionisio de Halicarnaso recogen relatos parecidos con algunas variantes.

Los antecedentes: Eneas y Alba Longa

La historia empieza antes de Roma. Según la tradición, el troyano Eneas escapó de la destrucción de Troya y, tras un largo viaje, llegó al Lacio. Su hijo Ascanio fundó la ciudad de Alba Longa, en los montes Albanos, y allí reinaron sus descendientes durante generaciones. El poeta Virgilio convirtió ese viaje en el tema de la Eneida. Quien quiera conocer el otro lado de esa historia puede leer sobre Troya y los héroes de la guerra de Troya.

Los gemelos y la loba

Siglos después, el rey de Alba Longa, Numitor, fue destronado por su hermano Amulio. Para que Numitor no tuviera herederos, Amulio obligó a su sobrina, Rea Silvia, a hacerse vestal, sacerdotisa que debía permanecer virgen. Pero Rea Silvia dio a luz a dos gemelos, y según la leyenda el padre era el dios Marte.

Amulio ordenó ahogar a los niños en el Tíber. Los criados que debían hacerlo dejaron la cesta en la orilla, aprovechando que el río se había desbordado. Cuando el agua bajó, la cesta quedó varada al pie del Palatino, junto a una higuera. Una loba que bajaba a beber oyó el llanto y amamantó a los niños en una cueva, el Lupercal. Después los encontró un pastor, Fáustulo, que los crio con su mujer, Aca Larentia.

Livio, que no era ingenuo, añade un detalle: algunos pensaban que lupa, «loba», era también la palabra con la que se llamaba en latín a las prostitutas, y que la historia del animal pudo nacer de ahí. Él lo cuenta y deja que el lector decida.

La disputa entre Rómulo y Remo

Ya adultos, los hermanos conocieron su origen, mataron a Amulio y devolvieron el trono a su abuelo Numitor. Luego decidieron fundar una ciudad propia en el lugar donde habían sido salvados. No se pusieron de acuerdo sobre quién debía mandar ni sobre qué colina elegir: Rómulo prefería el Palatino y Remo el Aventino.

Para decidirlo consultaron a los dioses observando el vuelo de las aves. Remo vio primero seis buitres; Rómulo vio después doce. Cada uno se consideró ganador. La versión más difundida dice que Rómulo empezó a levantar la muralla en el Palatino y que Remo, burlándose, la saltó. Rómulo lo mató y exclamó que así moriría cualquiera que cruzara sus murallas. Otra versión, también recogida por Livio, dice que Remo murió en una pelea entre los seguidores de ambos.

Así, Rómulo dio su nombre a la ciudad y fue su primer rey. Es la respuesta de la leyenda a la pregunta de quién fundó Roma.

Los primeros tiempos de la ciudad

La leyenda continúa. Rómulo abrió la ciudad a fugitivos y desterrados para poblarla. Como faltaban mujeres, organizó unas fiestas, invitó a los sabinos, un pueblo vecino, y en mitad de la celebración los romanos raptaron a las jóvenes sabinas. El episodio, conocido como el rapto de las sabinas, provocó una guerra que terminó cuando las propias mujeres se interpusieron entre sus padres y sus maridos. Romanos y sabinos acabaron formando un solo pueblo.

Rómulo gobernó durante décadas. Según una versión, desapareció en medio de una tormenta y fue venerado después como el dios Quirino. Le siguieron seis reyes más, hasta la expulsión de Tarquinio el Soberbio en el 509 a.C., con la que se cierra la primera de las etapas históricas de Roma.

En qué año se fundó Roma y por qué el 21 de abril

Los romanos no tuvieron una única fecha para la fundación. Distintos autores propusieron años diferentes a lo largo del siglo VIII a.C. La que se impuso fue la que calculó el erudito Marco Terencio Varrón en el siglo I a.C.: el 753 a.C. A partir de ella se contaron los años ab urbe condita, «desde la fundación de la ciudad», aunque en la vida diaria los romanos solían fechar los años por los nombres de los cónsules.

El 21 de abril coincidía con una fiesta muy antigua, las Parilia, dedicada a Pales, protectora de los pastores y los rebaños. Que la fundación cayera justo ese día encaja con una ciudad que se imaginaba a sí misma nacida entre pastores.

Lo que dice la arqueología sobre la fundación de Roma

Aquí la leyenda y la historia se separan, aunque menos de lo que se pensaba hace un siglo.

En el Palatino se han encontrado huellas de cabañas de la Edad del Hierro: agujeros excavados en la roca donde se clavaban los postes de madera de viviendas ovaladas con techo de paja. Se fechan en torno al siglo VIII a.C., la misma época que da la tradición. Urnas funerarias en forma de cabaña, halladas en el Lacio, muestran cómo eran esas viviendas.

El arqueólogo italiano Andrea Carandini dirigió excavaciones en la ladera del Palatino y defendió que allí había restos de una muralla de mediados del siglo VIII a.C., y lo interpretó como prueba de una fundación deliberada. Otros especialistas no aceptan esa lectura y prefieren pensar en un proceso lento: varias aldeas en distintas colinas que se fueron uniendo entre los siglos IX y VI a.C., hasta formar una ciudad con un centro común en el Foro.

Hay acuerdo en algo: el lugar era bueno para un asentamiento. Las colinas se defendían bien, el Tíber podía cruzarse por un vado junto a la isla Tiberina y por allí pasaba la ruta de la sal que unía la costa con el interior.

Tampoco hay acuerdo sobre el nombre. La explicación antigua es que Roma viene de Rómulo, pero muchos lingüistas piensan que fue al revés: Rómulo sería un nombre inventado a partir de Roma, como «el romano». Se ha propuesto un origen etrusco, relacionado con la familia Ruma, y también una relación con el antiguo nombre del Tíber. Ninguna hipótesis se ha impuesto.

Los vecinos de la Roma primitiva

Cuando nacía Roma, el Lacio era una región de pequeñas ciudades latinas. Al norte del Tíber vivían los etruscos, con ciudades ricas como Veyes y Tarquinia. En el sur de Italia y en Sicilia había colonias griegas, como Cumas o Siracusa, y los fenicios de Cartago comerciaban por el Mediterráneo occidental. Roma creció bajo la influencia de todos ellos, y de los etruscos procedían tres de sus reyes.

Para situar a Roma entre las demás culturas antiguas, la sección de la antigua Roma reúne los artículos sobre su historia, y la de mapas históricos permite comparar su territorio con el de otros pueblos. Si se trata de explicar la leyenda en clase, la sección de historia para niños tiene materiales sobre la casa romana y la vida diaria.

Por qué la leyenda importaba a los romanos

Para los romanos, la historia de la fundación de Roma no era un cuento infantil. Explicaba quiénes eran: descendientes de un dios de la guerra, criados por un animal salvaje, fundadores de una ciudad abierta a extranjeros. Augusto se presentaba como un nuevo Rómulo y, en su casa del Palatino, vivía muy cerca del lugar donde se enseñaba una cabaña que se decía que había sido la del fundador. Los romanos la conservaban y la reparaban con materiales tradicionales cada vez que se estropeaba.

La fiesta de las Lupercalia, celebrada cada 15 de febrero, también recordaba la cueva de la loba. Se mantuvo durante siglos, hasta finales del siglo V d.C.

La loba Capitolina

La imagen que todo el mundo asocia con la fundación de Roma es una estatua de bronce: la loba Capitolina, que se conserva en los Museos Capitolinos. Durante siglos se consideró una obra etrusca del siglo V a.C. Los gemelos que mama no son antiguos: se añadieron en el Renacimiento, probablemente a finales del siglo XV. En 2006 la restauradora Anna Maria Carruba sostuvo que la loba misma era medieval, y análisis posteriores apuntaron a una fecha entre los siglos XI y XIII. La discusión sigue abierta, y el museo mantiene la pieza como el símbolo de la ciudad que siempre ha sido.

Preguntas frecuentes

¿Quién fundó Roma?

Según la leyenda, Rómulo, que dio nombre a la ciudad y fue su primer rey. Los historiadores creen que Roma surgió de la unión de varias aldeas a lo largo de los siglos VIII y VII a.C.

¿En qué año se fundó Roma?

La fecha tradicional es el 21 de abril del 753 a.C., calculada por Marco Terencio Varrón en el siglo I a.C.

¿Quiénes eran Rómulo y Remo?

Gemelos hijos de Rea Silvia y, según la leyenda, del dios Marte. Fueron abandonados en el Tíber y amamantados por una loba.

¿Por qué Rómulo mató a Remo?

La versión más conocida dice que Remo saltó con burla la muralla que Rómulo estaba levantando y su hermano lo mató. Otra versión habla de una pelea entre los seguidores de ambos.

¿Dónde se fundó Roma?

En el Palatino, una de las siete colinas junto al río Tíber, en la región del Lacio, en el centro de Italia.

¿Es real la leyenda de Rómulo y Remo?

No como relato histórico. Es un mito, aunque la arqueología confirma que en el Palatino había cabañas en el siglo VIII a.C.

¿Qué significa ab urbe condita?

«Desde la fundación de la ciudad». Era una forma de contar los años a partir del 753 a.C., usada sobre todo por historiadores.