¿Quiénes fueron los pictos? Historia del pueblo del norte de Escocia
Roma nunca llegó a dominarlos y los vikingos les dieron uno de sus golpes más duros. Después, su nombre desapareció de los textos casi de un día para otro.
Redacción · · Actualizado
El nombre aparece por primera vez en el año 297 d.C., en un discurso latino de elogio al césar Constancio Cloro, donde se menciona a los Picti junto a los hibernios como enemigos de los britanos. Desde entonces y durante unos seis siglos, los autores romanos, irlandeses e ingleses usaron esa palabra para referirse a los habitantes del norte y el este de la actual Escocia, al otro lado del istmo entre los estuarios del Forth y el Clyde.
Lo que se sabe de los pictos procede casi siempre de fuera. No dejaron crónicas propias que se hayan conservado, salvo listas de reyes copiadas más tarde, y su lengua sobrevive solo en nombres de lugar y en unas pocas inscripciones difíciles de leer. A cambio, dejaron cientos de piedras talladas con símbolos que nadie ha conseguido descifrar del todo. Esa combinación, mucho silencio escrito y mucha piedra, explica por qué siguen rodeados de leyendas.
De dónde viene el nombre «pictos»
Picti significa en latín «los pintados». La interpretación más extendida es que los romanos aludían a la costumbre de pintarse o tatuarse el cuerpo, algo que autores como Herodiano atribuyen a los pueblos del norte de Britania. Sin embargo, no hay pruebas de que los propios pictos se llamaran así: es muy posible que fuera un apodo militar, una etiqueta cómoda para agrupar a varios pueblos que Roma consideraba bárbaros.
Antes de ese nombre, las fuentes hablan de caledonios y de otras tribus como los meatas. Tácito, en su biografía de su suegro Agrícola, narra la batalla del monte Graupio (83 u 84 d.C.), en la que las legiones vencieron a una coalición caledonia encabezada por Calgaco. Muchos historiadores ven a los pictos de siglos posteriores como herederos directos de esas confederaciones del norte, reorganizadas en unidades políticas mayores.
¿Los pictos eran celtas?
Durante mucho tiempo se dijo que eran un pueblo misterioso, anterior a los celtas y de origen desconocido. El monje inglés Beda, en su Historia eclesiástica del pueblo inglés (terminada hacia 731), escribió que habían llegado desde Escitia en barcos y que se habían instalado en el norte de la isla. Es una leyenda de origen, no un dato histórico.
Hoy la mayoría de los lingüistas considera que el picto era una lengua celta del grupo britónico, emparentada con el antiguo galés y el bretón. Los nombres de lugar con el prefijo Pit- (Pitlochry, Pittenweem), que significa «porción de tierra», y nombres de reyes como Bridei o Talorc apuntan en esa dirección. La teoría de una lengua no indoeuropea, defendida a mediados del siglo XX, ha perdido apoyo, aunque algunas inscripciones en escritura ogam siguen sin una lectura segura.
En respuesta corta: sí, los pictos eran celtas por su lengua y su cultura material, aunque con rasgos propios que los distinguían de los britanos del sur y de los escotos llegados desde Irlanda.
Pictos contra romanos
Roma nunca conquistó el norte de Escocia. El emperador Adriano mandó construir a partir del año 122 el muro que lleva su nombre, entre el estuario del Tyne y el Solway, y su sucesor Antonino Pío levantó hacia 142 otra línea defensiva más al norte, entre el Forth y el Clyde, que se abandonó una generación después. Ninguna de las dos murallas se levantó contra los «pictos» con ese nombre, porque el término todavía no se usaba, pero sí contra los pueblos de los que ellos procedían.
En los siglos III y IV los pictos aparecen como saqueadores que cruzan la frontera por tierra y por mar. El historiador Amiano Marcelino cuenta que en 367 pictos, escotos, attacotos y sajones atacaron Britania a la vez, en lo que se ha llamado la «conspiración bárbara». La provincia tardó años en recuperarse. Esta imagen de enemigo exterior es la que han popularizado novelas y películas como Centurión (2010), que mezcla datos reales con mucha invención.
Si te interesa el otro lado de esa frontera, la sección de la antigua Roma repasa cómo se organizaba el imperio y por qué fases pasó, y el artículo sobre las etapas de la historia de Roma sitúa el siglo de Adriano en el conjunto.
Los reinos pictos
Una tradición medieval, recogida en textos como el De Situ Albanie, habla de siete provincias que habrían sido las herencias de los siete hijos de un antepasado legendario llamado Cruithne: Cait, Ce, Circinn, Fib, Fidach, Fotla y Fortriu. Algunos de esos nombres han sobrevivido: Fib es el actual condado de Fife y Cait se reconoce en Caithness. Sin embargo, la lista tiene mucho de construcción erudita posterior.
El reino mejor documentado es Fortriu. Durante décadas se situó en Strathearn, al sur de las Highlands, pero el historiador Alex Woolf propuso en 2006 que estaba en torno a Moray, junto al fiordo de Moray, y hoy esa ubicación tiene muchos partidarios. En esa zona se encuentra Burghead, un gran fuerte costero del que proceden varias losas con toros grabados.
Dos momentos marcan la historia política de los pictos:
- La batalla de Dun Nechtain (685). El rey Bridei, hijo de Beli, derrotó y mató al rey Ecgfrith de Northumbria, frenando la expansión anglosajona hacia el norte. Beda la cuenta como un desastre para los suyos. Se discute si una de las piedras de Aberlemno, en Angus, representa ese combate.
- El reinado de Óengus mac Fergusa (muerto en 761). Este rey, a veces llamado Angus hijo de Fergus en las versiones castellanas, impuso su autoridad sobre buena parte del norte y llegó a dominar Dál Riata, el reino de los escotos en el oeste.
Cristianismo y piedras con símbolos
Adomnán de Iona, en su Vida de san Columba escrita a finales del siglo VII, relata la visita del santo irlandés a la fortaleza del rey Bridei, hijo de Maelchon, cerca del río Ness, en el siglo VI. El episodio incluye el famoso encuentro con una «bestia» en el agua, que siglos después alimentaría la leyenda del monstruo del lago Ness.
La huella más visible de los pictos son sus piedras. Los anticuarios J. Romilly Allen y Joseph Anderson las clasificaron en 1903 en tres grupos que todavía se usan:
| Clase | Rasgos | Época aproximada |
|---|---|---|
| I | Piedras sin tallar con símbolos incisos (media luna con varilla en V, «bestia picta», espejo, peine) | Siglos VI–VII |
| II | Losas trabajadas con cruz en relieve y símbolos | Siglos VIII–IX |
| III | Cruces y relieves sin los símbolos tradicionales | Siglos IX en adelante |
El significado de los símbolos sigue abierto. Se han propuesto nombres personales, linajes, rangos o marcas funerarias, y ninguna teoría ha convencido a todos.
¿Qué se sabe de las mujeres pictas?
Beda afirmó que, en caso de duda, los pictos elegían a su rey por línea femenina. Durante mucho tiempo se habló de una sucesión matrilineal, porque en las listas reales casi ningún rey es hijo de un rey anterior. Hoy muchos historiadores dudan de esa lectura y creen que las listas reflejan rotación entre varias ramas familiares más que herencia por las madres.
Las imágenes de guerreras pintadas que circulan en internet tienen poco apoyo en las fuentes. Lo que sí aparece en algunas piedras de clase II son mujeres a caballo, a veces asociadas al símbolo del espejo y el peine, que se ha interpretado como un emblema femenino.
Pictos y vikingos
Los ataques escandinavos golpearon de lleno a Fortriu. Los Anales de Úlster registran para el año 839 una gran derrota ante los paganos en la que murieron el rey Eóganán y su hermano, junto con muchos nobles. Ese vacío de poder abrió paso a Cináed mac Ailpín, conocido en castellano como Kenneth MacAlpin, que hacia 843 se convirtió en rey de pictos y escotos.
La fusión no fue inmediata ni pacífica en todos los lugares, pero hacia el año 900 las crónicas ya hablan del reino de Alba, y el gaélico de los escotos sustituyó poco a poco a la lengua picta. Las Orcadas y las Shetland, en cambio, quedaron bajo dominio nórdico durante siglos. El silencio posterior de las fuentes no significa que la población desapareciera: los descendientes de los pictos siguieron viviendo en las mismas tierras con otra lengua y otro nombre.
Para situar este final en un contexto más amplio, la sección de la Edad Media y otras culturas reúne otros temas del mismo periodo, como la noria de agua y su uso en al-Ándalus. Y si te preguntas qué separa a un pueblo como este de una «civilización» en sentido estricto, el artículo sobre el concepto de civilización explica de dónde viene esa frontera y por qué se discute.
En Aberlemno, a pocos kilómetros de Forfar, las piedras siguen en el borde del camino y junto a la iglesia; en invierno se cubren con cajas de madera para protegerlas de las heladas.
Preguntas frecuentes
¿Quiénes eran los pictos?
Eran los habitantes del norte y el este de Escocia entre finales del siglo III y el siglo IX d.C. Hablaban una lengua celta britónica y formaron varios reinos, el más poderoso de ellos Fortriu.
¿Por qué se llamaban pictos?
Picti significa «pintados» en latín y probablemente era un apodo romano relacionado con pinturas o tatuajes corporales. No se sabe cómo se llamaban a sí mismos.
¿Los pictos eran celtas?
La mayoría de los especialistas cree que sí: su lengua era celta, del mismo grupo que el galés antiguo. La antigua teoría de un pueblo no indoeuropeo ha perdido apoyo.
¿Los romanos conquistaron a los pictos?
No. Roma venció en batallas como la del monte Graupio, pero nunca ocupó de forma duradera el norte de Escocia y fijó su frontera en el muro de Adriano.
¿Qué pasó con los pictos?
Tras las derrotas ante los vikingos en el siglo IX, se unieron con los escotos bajo Kenneth MacAlpin. Hacia el año 900 el territorio ya se llamaba Alba y el gaélico fue sustituyendo a la lengua picta.
¿Los pictos lucharon contra los vikingos?
Sí. Los Anales de Úlster recogen una gran derrota picta en 839 en la que murió el rey Eóganán, y los nórdicos se asentaron en las Orcadas y las Shetland.
¿Qué significan los símbolos pictos?
Nadie lo sabe con certeza. Se han propuesto nombres, linajes o rangos, pero los símbolos de las piedras siguen sin una lectura aceptada por todos.
¿Dónde se pueden ver piedras pictas?
En lugares de Escocia como Aberlemno, Meigle o el museo de Groam House en Rosemarkie, además del Museo Nacional de Escocia en Edimburgo.