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Visigodo
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Don Pelayo |
De origen confuso, don Pelayo, noble visigodo, muerto en Cangas en el año 737 d.C. fue el fundador del reino de Asturias.
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Reino de Asturias y su expansión |
Algunas de las teorías sobre su origen lo sitúan como "hijo de Veremundo y sobrino de don Rodrigo" o como "hijo de Fávila, duque de Cantabria".
Tras la derrota en la batalla de Guadalete (entre el 19 y 26 de julio del año 711 d.C.) del Reino Visigodo ante las tropas del Califato Omeya dirigidas por Táriq ibn Ziyad, que había invadido la Península Ibérica, don Pelayo, al igual que gran número de tropas y nobles visigodos, se refugió en las montañas del norte, aunque según los cronistas árabes, el prefecto musulmán Munuza lo envió como rehén a Córdoba, de donde huyó en 717.
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Batalla de Guadalete |
Refugiado en el monte Auseva, sus seguidores y él combatieron y vencieron en el año 722 d.C. alrededor de la cueva de Covadonga, en los Picos de Europa, a una expedición musulmana de castigo enviada por el emir Anbasa dirigida por Alqama. El reino astur se consolidó entonces, iniciando hacia el sur las campañas cuyo conjunto han recibido el nombre de Reconquista.
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La defensa de Covadonga |
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Transcurrida en los primeros días de agosto del año 939 d.C., esta batalla enfrentó al ejército árabe del califa omeya de Córdoba Abderrahmán III con el ejército cristiano dirigido por el rey de León Ramiro II que contó con la ayuda del los ejércitos castellano de Fernando González y navarro de la regente Toda Aznar de Pamplona.
Abderrahmán III que había emprendido la campaña que acabar definitivamente con el reino de León, la denominó "
Campaña del Poder Supremo".
La victoria de Ramiro II sobre Abderrahmán III le permitió aumentar sus territorios hasta el Tormes rebasando el límite del río Duero. La huída de Abderrahmán III y el abandono de su campamento permitió recoger un extenso botín, entre los que destacaba el
Corán de Abderrahmán III y su cota de mallas de oro.
En el año 1514 el abad de Arlanza, fray Gonzalo de Arredondo, dedicó a Carlos I de España y V de Alemania la siguiente versión de la batalla:
Quando
fueron esforçados los leoneses y castellanos, enderesçaron y hordenaron
los christianos muy vien sus vatallas, ca ya los moros estaban
esperando en el campo, et como dize don Lucas de Tui en su corónica, fue
día de San Justo y de San Pastor, et era lunes a... día del mes de...
et yba el conde Fernán González en la delantera con sus castellanos, e
yba a manoderecha el rey don Ramiro con sus leoneses, et a mano
yzquierda el rey don García de Navarra con sus gentes. Et començaron
todos de ferir muy reciamente en los moros, llamando e deziendo:
"¡Santiago, Santiago! ¡San Millán, San Millán! ¡San Pelayo, San Pelayo!"
et los moros fazían grandes roydos y daban vozes llamando: "¡Mahoma,
Mahoma!" E los christianos de la primera entrada passaron todos las
hazes de los moros y llegaron al fin de ellas. Quando aquesto vieron los
moros, dieron buelta sobre los christianos, et commo eran muchos
además, tomaron los cristianos en medio y feríenles muy fuertemente.
Entonces los leoneses y navarros comenzaron a desmayar. Quando aquesto
vido el conde Fernán González, començó a esfoçarlos y él començó de
pelear muy reciamente e matar a muchos, et alcançó de un golpe por
encima de la cabeça al obispo o alphaquí principal de los moros y
acodióle con otro golpe, del cual cayó en tierra muerto...
...Abramante
y Adurramen, los quales escaparon solos, fuyendo a huña de caballo.
Fueron en esta batalla, segund todas las crónicas afirman, ochenta mill
muertos de los moros, et segund la corónica del mui reverendo señor don
Pedro, obispo de Palencia, non se ley aver sido en España tantos muertos
en una vatalla. los quales fueron, commo él dize por su latín, por
misterio y vitoria angélicos. Et desque esta tan grand vatalla fue
vencida e debaratada e afincada, dieron los loores e gracias a Dios et a
los santos que por patrones tomaron...
Respecto a la retirada de Abderrahmán III de Simancas, el siguiente texto, que pertenece a un parte oficial musulmán, se centra
en los problemas de aprovisionamiento del viaje de regreso y en él no se menciona la derrota:
El califa con sus tropas, reclutas y
personas de experiencia y honor seguían atacando y reduciendo a los
enemigos de dios. Cuando se les iba acabando el grano y los pertrechos,
habiendo ya alcanzado su objetivo extremo de humillar a los infieles,
ocupándoles el campo, mientras su tirano se refugiaba en un alto monte,
en cuya cima esperaba librarse, ordenó partir, redoblando la atención y
el número para protección de la retaguardia del ejército, puesto que
esperaba que los infieles salieran en su rastro, y empezó la marcha, sin
que los enemigos de Dios se atrevieran a observar el paso del ejército
sino desde lejos y desde las alturas, mientras él recorría su país
lentamente...