El colosal león de Nimrud: el guardián del templo de Ishtar en Kalhu
Con las fauces abiertas y más alto que un hombre, este león de piedra vigilaba la puerta de un templo asirio hace casi tres mil años. Hoy se encuentra en el British Museum.
Redacción · · Actualizado
La boca está abierta, con los dientes a la vista y la lengua fuera. Las cejas se fruncen, la melena cae en mechones tallados uno a uno y los músculos de las patas delanteras se marcan bajo la piel de piedra. El león de Nimrud no fue esculpido para resultar agradable. Fue pensado para asustar a cualquiera, humano o espíritu, que se acercara con malas intenciones a la puerta de un templo.
Esta figura, que puede verse en el British Museum de Londres, formaba pareja con otra igual. Las dos flanqueaban la entrada del templo de Ishtar Sharrat-niphi en Nimrud, una de las capitales del Imperio asirio, y se tallaron durante el reinado de Asurnasirpal II, en el siglo IX a.C. Miden más de dos metros y medio de altura.
Nimrud, la antigua Kalhu
Nimrud es el nombre árabe moderno de unas ruinas situadas junto al Tigris, a unos treinta kilómetros al sureste de Mosul, en el norte de Irak. Los asirios llamaban a la ciudad Kalhu, y la Biblia la menciona como Calah en el libro del Génesis. El nombre de Nimrud procede de la tradición local, que relacionaba el lugar con Nimrod, el cazador bíblico.
Kalhu existía desde mucho antes, pero su gran momento llegó con Asurnasirpal II, que reinó entre el 883 y el 859 a.C. El rey decidió trasladar allí la capital desde Asur, rodeó la ciudad con una nueva muralla y levantó en la ciudadela un enorme palacio, hoy llamado Palacio del Noroeste, además de varios templos.
Para celebrar la inauguración, Asurnasirpal ofreció un banquete que quedó grabado en una estela de piedra hallada en el propio palacio. El texto enumera los alimentos servidos y da una cifra de invitados de casi setenta mil, entre ellos trabajadores, habitantes de la ciudad y delegaciones extranjeras. Como toda inscripción real, es propaganda, pero describe muy bien la escala con la que quería ser recordado el rey.
Kalhu siguió siendo la capital hasta finales del siglo VIII a.C., cuando Sargón II se trasladó a su nueva ciudad de Dur-Sharrukin y, poco después, Senaquerib eligió Nínive. La ciudad fue saqueada a finales del siglo VII a.C., en las guerras en que medos y babilonios acabaron con el Imperio asirio. En el mapa de Sumeria, Babilonia y Asiria puedes situarla junto a las demás capitales del norte.
El templo de Ishtar Sharrat-niphi
Ishtar era la gran diosa mesopotámica del amor, la fertilidad y la guerra, heredera de la Inanna de los sumerios. Se le daban distintos epítetos según el lugar de culto, y en Kalhu tenía un templo propio con el nombre de Sharrat-niphi. Estaba en la ciudadela, cerca del templo de Ninurta, el dios guerrero al que Asurnasirpal dedicó también un gran santuario.
La entrada del templo estaba custodiada por los dos leones colosales. A diferencia de muchas figuras asirias de puerta, no son seres fantásticos con cabeza humana y alas, sino leones, representados de forma muy expresiva. El de Londres aparece de pie, rugiendo, con la cabeza girada hacia quien se acercaba a la puerta.
Por qué un león
El león tenía en Asiria un doble sentido. Era el animal salvaje más peligroso de la región y, por eso mismo, el símbolo de la fuerza del rey, que se presentaba como el único capaz de vencerlo. Las cacerías reales de leones fueron un tema favorito del arte asirio: los relieves de Asurbanipal en Nínive, también en el British Museum, son quizá las escenas de animales más célebres de toda la Antigüedad.
Al mismo tiempo, el león era un animal ligado a Ishtar. Colocar dos leones en la puerta de su templo unía las dos ideas: protección divina y poder real.
Los otros guardianes: lamassu y toros alados
El león del templo de Ishtar tiene parientes más famosos. En las puertas del Palacio del Noroeste, Asurnasirpal colocó parejas de figuras colosales con cuerpo de toro o de león, alas de ave y cabeza humana con barba y tiara de cuernos. Se las suele llamar lamassu, aunque los especialistas discuten el nombre exacto que les daban los asirios.
Estas figuras tienen un truco visual conocido: muchas tienen cinco patas. Vistas de frente, aparecen quietas, con las dos patas delanteras juntas; vistas de lado, caminan con cuatro patas en movimiento. El escultor añadía una quinta para que la figura se viera completa desde los dos puntos de vista.
Del Palacio del Noroeste proceden las parejas de figuras aladas que hoy se exhiben en el British Museum y en el Metropolitan Museum de Nueva York. El Louvre conserva otras, procedentes del palacio de Sargón II en Dur-Sharrukin; el plano del Louvre y sus obras ayuda a localizar sus salas de antigüedades orientales.
Cómo se tallaban los guardianes de piedra
Las figuras de puerta se sacaban de canteras de piedra caliza o de alabastro yesoso de la región, y se transportaban como grandes bloques apenas desbastados. El trabajo fino se hacía en buena parte en el lugar donde iban a quedar. Un relieve del palacio de Senaquerib en Nínive, también en el British Museum, muestra cómo se movía uno de estos colosos: cientos de hombres tiran de cuerdas, otros empujan con palancas, y el bloque avanza sobre un trineo de madera mientras un capataz da órdenes desde lo alto.
Ese mismo relieve explica por qué estas esculturas eran tan valiosas para un rey. No eran solo obras de arte: demostraban que el soberano podía reunir a miles de trabajadores, traer piedra de lejos y levantar algo que ninguna ciudad vecina podía imitar. El león de Ishtar, visto así, hablaba tanto del poder de Asurnasirpal como de la protección de la diosa.
Layard y el viaje a Londres
El inglés Austen Henry Layard empezó a excavar en Nimrud en 1845, con muy pocos medios y la ayuda de trabajadores locales. Durante un tiempo creyó que estaba sacando a la luz la antigua Nínive, y así lo reflejó el título de su libro Nineveh and Its Remains (1849), que tuvo un éxito enorme en la Inglaterra victoriana. La identificación de las ruinas con Kalhu llegó después, gracias a la lectura de las inscripciones cuneiformes.
Layard sacó de Nimrud relieves, inscripciones y varias de las grandes figuras de puerta, entre ellas los leones del templo de Ishtar. Mover bloques de muchas toneladas sin maquinaria fue una hazaña: se arrastraban sobre rodillos hasta el Tigris y se bajaban en balsas sostenidas con odres inflados, una técnica que los propios relieves asirios ya representaban.
Después de Layard, el británico Max Mallowan excavó Nimrud entre 1949 y 1957 y encontró miles de piezas de marfil tallado. Le acompañaba su esposa, la novelista Agatha Christie, que limpiaba y fotografiaba los hallazgos. En 1988 y 1989, arqueólogos iraquíes dirigidos por Muzahim Mahmud Hussein hallaron bajo el palacio las tumbas de varias reinas asirias, con cientos de joyas de oro.
La destrucción de 2015
A principios de marzo de 2015, poco después de haber difundido vídeos de destrucciones en el museo de Mosul, el grupo Estado Islámico atacó Nimrud con excavadoras y explosivos. Las imágenes publicadas en abril mostraban cómo se volaban los muros del Palacio del Noroeste. La UNESCO calificó aquellos ataques de crimen de guerra.
Cuando la zona fue recuperada en noviembre de 2016, los arqueólogos encontraron la ciudadela muy dañada, con relieves y figuras de puerta reducidos a fragmentos. Desde entonces se han emprendido trabajos para documentar los daños y reunir los restos.
Esa destrucción dio un valor nuevo a las piezas que viajaron a Europa y América en el siglo XIX. El león del British Museum, que durante más de siglo y medio fue un objeto de museo entre muchos otros, es hoy uno de los pocos testigos completos del aspecto de los templos de Kalhu.
Si quieres ver el contexto general, la sección de Mesopotamia presenta a sumerios, babilonios y asirios, y el artículo sobre los zigurats explica otra forma de arquitectura sagrada de la región. Kalhu tenía también su propio zigurat, junto al templo de Ninurta, del que hoy solo queda un montículo de barro erosionado.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el león de Nimrud?
En el British Museum de Londres, en las salas dedicadas a la escultura asiria. Llegó allí a mediados del siglo XIX tras las excavaciones de Austen Henry Layard.
¿De qué época es el león de Nimrud?
Del reinado de Asurnasirpal II, rey de Asiria entre el 883 y el 859 a.C., es decir, del siglo IX a.C.
¿Qué función tenía el león de Nimrud?
Era una figura guardiana. Junto con otro león igual, flanqueaba la puerta del templo de Ishtar Sharrat-niphi para protegerlo de enemigos y malos espíritus.
¿Dónde estaba Nimrud?
En la orilla del Tigris, unos treinta kilómetros al sureste de Mosul, en el norte de Irak. Su nombre antiguo era Kalhu.
¿Qué es un lamassu?
Una figura protectora asiria con cuerpo de toro o de león, alas y cabeza humana barbada. Se colocaban en parejas a las puertas de palacios y templos.
¿Por qué los lamassu tienen cinco patas?
Para que se vieran completos desde dos puntos de vista: de frente aparecen quietos sobre dos patas y de lado caminan sobre cuatro.
¿Qué pasó con Nimrud en 2015?
El grupo Estado Islámico destruyó con explosivos y excavadoras gran parte de la ciudadela, incluido el Palacio del Noroeste de Asurnasirpal II.